Si has llegado hasta aquí, es que ya estás cansad@ de correr detrás de tu perro porque no te hace caso cuando lo llamas.

En toda la sección de Educando a mi perro, vamos a tratar de descubrir las posibles causas y como se puede solucionar, pero siempre es recomendable educar a tú perro bajo la supervisión de un educador canino, ya que él os puede corregir a la hora de ejecutar los ejercicios.

En MuyPerros no educamos a los perros, educamos a los propietarios

Analizando las causas

Si tú perro no viene cuando lo llamas, puede ser por varios motivos, pero los principales son:

  • Que no entiende la orden de llamada. Si no le ha quedado claro al perro la orden de llamada, hay que enseñársela desde cero, y paso a paso.
  • Y la peor, que conozca la orden y no le de la gana de de acudir. Esto puede deberse a una falta de autoridad por parte del propietario, o que el perro encuentre más estimulante otras cosas de su alrededor, que no acudir a la llamada.

No entiende la orden de llamada

Vamos a ver paso a paso, las fases a la hora de enseñarle a que venga a nosotros. Siempre que vayamos a enseñarle alguna orden a nuestro perro, tendremos que ir cargados de premios para darle en el caso de que vaya haciendo los ejercicios correctamente. Existen otros métodos para enseñarle, pero el que vamos a aplicar aquí es el método cognitivo emocional, que en resumidas cuentas se trata de hacer pensar al perro lo que tiene que hacer, premiarlo cuando realice una acción correctamente, e ignorarlo cuando cuando la realice mal.

Fase 0: Preparación

Al principio de enseñarle una nueva orden, escogeremos un lugar donde no haya distracciones para el perro. Un buen lugar para practicarlo es casa. A medida que vaya aprendiendo el ejercicio podemos ir añadiendo distracciones gradualmente, en la calle a horas que no haya demasiado movimiento, hasta llegar a la fase final, de practicarlo en el parque alrededor de otros perros. Los premios que vamos a utilizar es recomendable que sean trozos muy pequeños, y cómodos de llevar. Yo suelo usar el pienso Natural Menu, aunque podéis usar lo que veáis. Lo importante es encontrar algo que le vuelva loco al perro y que únicamente uséis a la hora de enseñarle algo.

Fase 1: Conseguir la atención del perro

Hay que conseguir que el perro nos mire a los ojos, que esté pendiente de nosotros en todo momento. Para ello, hay que enseñarle un premio y en el momento que nos mire, se lo damos y lo acompañamos con una felicitación verbal efusiva. muy bien campeon!!,o lo que os salga. Este paso lo realizaremos unas cuantas veces, hasta que veamos que el perro está totalmente motivado mirándonos. Si usamos una bolsa de premios cuando vayamos a hacer los ejercicios, en unas cuantas sesiones el perro asociará la bolsa a que va a comer chuches. Y ya casi no tendréis que darle premios para tener su atención, ya que empezará motivado.

Fase 2: Mecanizar la acción

Primero, nos separaremos del perro dando un paso hacia atrás, y de seguida le mostraremos un premio. En el momento que el perro avance hacia nosotros, lo felicitamos y lo premiamos con la chuche. Es importante que nosotros nos quedemos estáticos, que no avancemos hacia el perro, ya que sino puede asociar mal la orden de llamada.

Es algo que le ocurre a muchos propietarios, que de manera inconsciente, llaman a su perro y acaban siendo ellos los que avanzan hacia el perro.

Esta fase la realizaremos hasta que el perro acuda sin dudar y con decisión. Cabe decir, que es mejor practicarlo poco rato pero que sea de calidad que no mucho rato, ya que el perro puede cansarse y perder el interés.

Fase 3: Introducción de la orden de llamada

Con la fase anterior aprendida, es el momento de introducir la orden de llamada. Es recomendable usar una palabra corta (ya sea come, ven, azul, uno.. o lo que queráis) pero que os acordéis siempre de usar la misma.

Simplemente volveremos a realizar la fase dos, pero cuando el perro comienza a avanzar, pronunciaremos nuestra orden. De esta manera el perro comenzará a asociar la acción que está realizando, con la orden de llamada.

Fase 4: Aumentar el tiempo y la distancia

Cuando ya tiene aprendido todo lo anterior, iremos aumentando gradualmente la distancia desde donde lo llamamos. Es importante que previamente el perro tenga aprendida la orden de quieto, para que no venga hacia nosotros mientras nos estemos alejando de él. En caso contrario, también podemos pedir ayuda a alguien, para que nos sujete el perro mientras nos alejamos.

Y que pasa con el tiempo? Esto quiere decir que también hay que aumentar el tiempo entre que el perro ha llegado a nosotros y el momento en el que le damos el premio. Porque si no, a veces lo que ocurre es, que cuando el perro recibe el premio echa a correr hacia otro lado.

Fase 5: Cambiar el entorno del ejercicio

Si ya dominamos la orden de llamada, es el momento de salir a la calle. Primero a una hora y lugar donde no haya mucho movimiento, repitiendo las fases anteriores, y progresivamente ir introduciendo más elementos de distracción.

Llegará un momento que al perro le dará igual lo que tenga a su alrededor, ya que preferirá acudir a la llamada de su propietario, para recibir elogios y premios.

Entiende la orden y no hace caso

En este caso emplearemos una correa de entrenamiento para evitar que huya de nosotros. Voy a explicaros la manera de usar la correa con la orden de llamada.

Llamaremos al perro, tal como hemos visto anteriormente y con el premio preparado por si le da por acudir a nuestra llamada. Si lo hemos llamado dos o tres veces, no más, entonces hay que ir tras él, regañandole hasta que lo atrapemos y lo llevamos al sitio desde donde lo hemos llamado. Cuando hemos empezado a regañarle, ya no podremos decir la palabra «ven» o la orden que le digáis. Porque de lo contrario podría llegar a asociar la orden «ven» a que es el propietario el que acude.

Aquí es donde entra el uso de la correa, nos servirá para que no se escape. La manera de usarla, es pisarla con los pies mientras avanzamos hacia él. Nunca cogerla con las manos ni tirar de ella.

De esta forma, el perro puede llegar a entender que huir es malo (me regañan) y acudir es bueno(me elogian y me dan premios). Corregir éste problema es más lento que enseñarlo desde cero, así que deberás armarte de paciencia. Pero haciéndolo de ésta manera, muy posiblemente consigas disfrutar de los paseos con tu mascota.

Consejos

  • Jugar a esconderte y que el perro te busque. Es una manera de aprender a acudir al propietario y a la vez pasar un rato divertido jugando con tu perro.
  • Nunca llamarlo sólo cuando es la hora de volver a casa. Es recomendable de vez en cuando, durante los paseos ir llamándole y darle algún premio
  • Correr en sentido contrario a él, a la vez que lo vas llamando. Hará que se lo tome como un juego, y acudirá rápidamente donde estés.

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